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Ricardo García Vilanova (Spain)

El portfolio de diez imágenes es una pequeña representación de un trabajo mucho mayor y único en el mundo, ya que muestra las tres capitales que formaron el Califato de Isis (Sirte, Mosul y Raqqa) durante los combates que tuvieron lugar en las mismas en diferentes años y su posterior liberación y actual situación. Las últimas imágenes corresponden a este 2018 en Mosul y Raqqa. Además, también hay imágenes de otras ciudades o zonas que tuvieron lugar batallas importantes como Kobane, Sinjar, Tall Mar entre muchas otras.

El trabajo tiene su inicio a principios del 2012 (aunque yo ya estaba ejerciendo como fotógrafo en Siria y Libia en 2011, desde el inicio de ambas revoluciones), en la ciudad de Aleppo (Siria), donde tomo las primeras imágenes de Isis. En aquel momento, en la ciudad, solo eran una pequeña representación del germen que serían posteriormente y que los haría tristemente conocidos por todo el público a nivel mundial. La guerra de Siria, que ha generado la peor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial, fue la plataforma para el Isis. Aunque su semilla data del 2003 en Iraq, esta guerra les permitió tomar el poder con el que crearon su autodenominado Califato que, además de conformar el eje principal en Libia, Iraq y Siria, también tuvo y tiene su área de influencia en forma de grupo terrorista en otros países como Nigeria, Túnez, Egipto, Afganistán, Yemen y Mali entre otros, además de los atentados que sufren diversos países en Europa y EE.UU. de forma sistemática.

El equipo que utilizo actualmente es una FUJIFILM X-T2 con una única óptica FUJINON XF10-24mm (equivalente a un 16-35 mm), y una pequeña FUJIFILM XQ1 que llevo como cámara de reserva en caso de sufrir algún percance con la X-T2. El motivo de la elección de esta cámara es que consta de un gran angular de 24 mm, además de la posibilidad de disparar fotografías en formato RAW.

Desde mis inicios siempre he usado el angular como única óptica porque, a mi entender, en el caso del reporterismo y, concretamente, en el de guerra, donde la imagen suele ser de carácter trágico, lo que hace el angular es envolver y contextualizar el instante de ese fotograma mucho más que cualquier otra óptica, porque nuestra visión es capaz de abarcar casi los 180 grados en el plano horizontal y algo menos en el plano vertical. Esto, en teoría, significaría que el alcance de nuestro ojo podría equivaler a una longitud focal entre los 9 y los 13 mm, pero también hay que asumir que de esos 180º solo somos capaces de enfocar una mínima parte.

Los estudios sobre la física del cuerpo humano suelen estar de acuerdo en que el valor de la distancia focal que forma una imagen dentro del ojo oscila entre los 22 y 24 mm.

El cambio a la FUJIFILM X-T2 (antes estuve trabajando con una FUJIFILM X-T1) vino dado por la necesidad de espacio, peso y funcionalidad que me ofrece la misma, sin renunciar a la calidad, rapidez y ruido en altas sensibilidades. Para mi tipo de trabajo, lo ideal es viajar con el menor peso y espacio posibles, y la aparición de este tipo de cámaras me dio la oportunidad de reducir considerablemente todo ello, además de la funcionalidad que me ofrecen los distintos diales de acceso directo en forma de ruedas físicas que me permiten acceder a funciones básicas, como las cámaras de antaño, pero sin renunciar a la última tecnología en cuanto a la calidad de imagen.