Harald Schmitt

Germany
Profile

Se formó como fotógrafo en Trier, Alemania, haciendo fotos nupciales, fotos para pasaportes y anuncios. Pero pronto todo eso empezó a ser aburrido. Para mejorar mi carrera, busqué nuevos retos en una ciudad más grande... Múnich era la ciudad donde había que estar en aquel momento. Por eso empecé como fotógrafo deportivo en los juegos olímpicos de 1972.

Más tarde me incorporé a la agencia fotográfica Sven Simon en Bonn (antigua capital de Alemania Occidental) y me concentré en temas políticos y económicos. Eso suponía viajar por el mundo con los políticos. Después pasé un año en el extranjero, en Paris y Niza, Francia: trabajé en platós cinematográficos cubriendo las historias de distintos actores. Luego volví durante dos años a la agencia fotográfica Sven Simon.

Desde entonces elijo mis propias historias. Campañas electorales en Estados Unidos, terremotos, huelgas en Inglaterra, el comienzo de la Internacional Socialista en España, Italia y Portugal. Guerras en Vietnam, Camboya, Rodesia, Namibia e Irlanda. Desde 1977 soy fotógrafo en plantilla de la revista "Stern" - los cinco primeros años como corresponsal en Berlín Oriental. Allí hice fotos de los inicios del movimiento pacifista y viajé con Erich Honecker, antiguo líder de Alemania Oriental, a Japón y Zambia. Produje reportajes de los estados socialistas vecinos. Tomé fotos de las huelgas en el astillero de Gdansk, de la fundación de Solidarnosc en Polonia y de la división de Checoslovaquia.

Desde 1986 trabajo en la oficina editorial central de "Stern" en Hamburgo. En la actualidad recorro el mundo haciendo fotografías y prefiero viajar con un equipo pequeño. En todos estos años he viajado a más de 120 países diferentes. Los viajes para "Stern" han sido los más intensos y siempre he tenido tiempo suficiente para preparar cada tarea. He trabajado para todos los departamentos y he optado por concentrarme en determinados temas.

En mi tiempo libre me encanta pasar el tiempo en mi barco, un Hanseat 70 Mk III, modelo de 1975.

Comment

Aviso de información reveladora: la Fujifilm X-Pro 1 es una cámara realmente fantástica. Incluye objetivos intercambiables que son nítidos o extremadamente nítidos. La tendencia general actual es hacer fotos sin flash y con la abertura máxima. Los tres objetivos disponibles en el mercado hasta el momento son perfectos para esta técnica fotográfica gracias a su elevada intensidad luminosa.

El funcionamiento de la cámara es intuitivo, al igual que la programación según las necesidades de cada persona. Sólo hay que coger la cámara y ya está listo para empezar. En función de tus preferencias, ponla en el ajuste automático o, si te gusta girar ruedas, usa el ajuste manual. Como en los viejos tiempos, puedes preajustar la abertura deseada en el objetivo y la cámara hará el resto. He disfrutado de resultados excelentes con el ajuste automático. El accionamiento silencioso del botón disparador es muy agradable. Nadie se siente amenazado por su ruido.

En lugar de tentarte a realizar instantáneas a lo loco, la cámara te obliga a fotografiar de forma consciente. El fotógrafo se concentra más cuando hace las fotos y se mueve más en lugar de usar el zoom cómodamente sobre el encuadre para falsearlo. Cuando empecé a hacer fotografías, los objetivos zoom ni siquiera existían. Después de todos estos años he olvidado por completo aquello.

Caminar con la cámara encima todo el día, con su peso, incluso con tres objetivos, ni siquiera es molesto. Los fotógrafos que trabajan con cámaras réflex lo apreciarán sin duda. Los objetivos parecen ser más robustos y pesados de lo que realmente son.

Obviamente, la elevada luminosidad de los objetivos es uno de los puntos fuertes de la cámara, especialmente cuando se une a la opción de tomar fotografías sin grano o con poco grano incluso con el valor ASA más alto. Probé la característica en el túnel Alter Hamburger Elbtunnel, donde había muy poca luz. Pude hacer una foto de un coche moviéndose lentamente o de una persona que iba corriendo con un ajuste de abertura de 2 y 3.200 ASA con exposición automática sin problemas.

El visor es extraordinario. Le ofrece tres opciones al fotógrafo: Usar la gran pantalla trasera, que únicamente recomendaría en primeros planos para fotografía macro. O mirar a través del visor y ver los bordes del encuadre de la imagen en el reflejo. La tercera variante, la más precisa, es mirar detenidamente a través del visor, donde verá la misma imagen que vería en la gran pantalla de la parte trasera, que, por supuesto, permanece apagada. Esta opción ahorra energía y con ella siempre se tiene una vista general de lo que está haciendo el fotógrafo y la cámara. Se pueden ver los reflejos de todo.La distancia, el horizonte artificial, el equilibrio de blancos, los efectos fotográficos; todo ello se puede valorar antes de pulsar el disparador. Este ajuste será sin duda su preferido.

Por lo general me gusta echar un vistazo rápido a los bordes del encuadre. Si cambias a los ajustes de macro, el visor electrónico se activa automáticamente. Como resultado, no tendrá problemas con el paralaje. Es una solución ingeniosa.

¿Qué más se puede decir? La X-Pro1 es una cámara sólida muy curvilínea con objetivos de alta luminosidad que produce imágenes sin ruido o con poco ruido en la gama de sensibilidades ISO elevadas a un precio asequible.

© FUJIFILM Corporation